Cats nos invita a acurrucarnos en la melancolía suave de Mitski, cantautora nipo-estadounidense experta en convertir lo cotidiano en poesía. Entre ronroneos y silencios nocturnos, la voz lírica promete quedarse porque aún ama, mientras deja la puerta abierta por si la otra persona decide irse. Los dos gatos dormidos junto a la cama son más que mascotas: son guardianes de la calma y símbolos de un amor que, aun vulnerable, busca consolarse en la ternura compartida.
En este tema, Mitski explora la paradoja de amar y soltar. La protagonista deja de intentar transformarse para ser “la persona ideal” y acepta que, como los felinos, cada corazón tiene su propio rumbo. Si mañana los gatos desaparecen, sentirá alivio al imaginar que siguen su instinto y encuentran felicidad fuera de casa. Así, la canción celebra la libertad dentro del afecto: querer tanto a alguien que prefieres verlo perseguir sus deseos antes que retenerlo sin alas.