Chimney significa 'chimenea', la estructura por donde sale el humo de una casa. Es una palabra que evoca imágenes de hogar y, en el contexto de esta canción, de la Navidad.
En "Santa Baby", la chimenea es el punto de entrada para Santa Claus, lo que la convierte en un elemento central y mágico de la narrativa navideña. Es una palabra clave para entender la fantasía y el encanto de la canción.
En esta versión navideña con sabor a crooner, Michael Bublé se pone en la piel de un tipo simpático y algo consentido que decide escribir su carta a Santa... ¡como si estuviera pidiendo en un catálogo de lujo! Con tono burlón y guiños de camaradería (“Santa buddy”, “Santa pally”), el cantante le recuerda a Papá Noel lo “bueno” que ha sido, mientras enumera regalos que van de un Rolex a un yate, pasando por entradas para los Vancouver Canucks, todo ello envuelto en humor y coquetería masculina.
Detrás de la lista interminable late una sátira sobre el consumismo navideño: el protagonista finge inocencia pero, palabra a palabra, deja claro que lo que más le ilusiona no es la magia de la Navidad sino el brillo de los objetos exclusivos. Entre los caprichos que menciona suenan: