En esta versión navideña con sabor a crooner, Michael Bublé se pone en la piel de un tipo simpático y algo consentido que decide escribir su carta a Santa... ¡como si estuviera pidiendo en un catálogo de lujo! Con tono burlón y guiños de camaradería (“Santa buddy”, “Santa pally”), el cantante le recuerda a Papá Noel lo “bueno” que ha sido, mientras enumera regalos que van de un Rolex a un yate, pasando por entradas para los Vancouver Canucks, todo ello envuelto en humor y coquetería masculina.
Detrás de la lista interminable late una sátira sobre el consumismo navideño: el protagonista finge inocencia pero, palabra a palabra, deja claro que lo que más le ilusiona no es la magia de la Navidad sino el brillo de los objetos exclusivos. Entre los caprichos que menciona suenan:
- un convertible del 65 color acero azul
- la escritura de una mina de platino
- decoraciones compradas en Mercedes-Benz
El resultado es un villancico juguetón que invita a reírse de nuestras propias tentaciones materiales, mientras practicamos vocabulario de fiestas, adulación y objetos de lujo en español.