Disguise significa "disfraz" o "camuflaje". Es una palabra que va más allá de los trajes de Halloween, describiendo cualquier máscara que alguien usa para esconder su verdadero yo.
En la canción, Melanie Martinez usa esta palabra para criticar a quienes se esconden detrás de una imagen falsa, cantando sobre el "Wizard of Oz disguise" (disfraz del Mago de Oz) como símbolo de alguien que finge ser más poderoso de lo que realmente es.
Melanie Martinez levanta el telón, mira a la platea y declara en voz alta: «¡Yo no pedí entrar a su club de drama!». Con un tono mordaz y burlón, la cantante critica a quienes convierten la vida en un teatro de apariencias donde todo es guion, vestuario y máscaras. A lo largo de la canción, la protagonista expone su hartazgo frente a esa gente “demasiado sensible” que analiza cada palabra y espera que ella también finja dolores inventados. En vez de obedecer, decide bajarse del escenario, hacer una reverencia irónica y exigir autenticidad.
Detrás del ritmo pegadizo se esconde un poderoso himno contra la presión social: «No quiero ser actriz viviendo según un libreto». Melanie invita a romper con las expectativas ajenas y a vivir sin maquillajes emocionales. Drama Club es un recordatorio cantado de que la vida real ocurre fuera de los focos y que el coraje consiste en quitarse el disfraz, ignorar los aplausos y ser uno mismo.