Răscolim significa 'revolver', 'hurgar' o 'rebuscar'. Es una palabra que implica una acción de buscar o remover algo, a menudo con la intención de encontrar o recordar algo.
En el contexto de la canción, el cantante la usa de una manera poética y nostálgica: "Poate așa, cu priviri / Răscolim amintiri" (Quizás así, con miradas / Revolvemos recuerdos). Aquí, "răscolim" sugiere la idea de hurgar en el pasado a través de las miradas, intentando revivir o desenterrar memorias y sentimientos compartidos. Es una palabra evocadora que va más allá de un simple 'recordar'.
En «Sărutări criminale» («Besos criminales»), Maxim canta desde el lugar incómodo de quien todavía quiere volver con alguien, aunque no se atreve a pedirlo. La frase «Și mi-e dor de tine» [Y te extraño] va seguida de una confesión muy concreta: «Te-aș aduce înapoi / De o mie de ori» [Te traería de vuelta mil veces]. Pero, mientras espera, solo puede vivir de los recuerdos y de esos momentos en que aún ve a esa persona. La imagen central es deliciosa y un poco exagerada: sus besos son tan intensos que parecen peligrosos, casi «criminales».
Las estrellas y la luna se convierten en cómplices de la esperanza: él mira al cielo y desea que la otra persona esté mirando lo mismo, como si las miradas pudieran despertar los recuerdos y reavivar el amor. También hay un juego de imágenes muy claro: «Grijile-s la mine, inima la ea» [Las preocupaciones están conmigo, el corazón está con ella]. Su mente carga con la tristeza, pero su corazón sigue en manos de la otra persona. El reloj continúa avanzando, aunque su corazón «nu poate» [no puede], y aun así sigue latiendo cuando recuerda lo que tuvieron. La canción no presenta una ruptura completamente cerrada: él insiste en que la historia no ha muerto y se aferra a la idea de que ella regresará.