Nemuritoare significa 'inmortal'. Es una palabra fuerte y poética que no se encuentra comúnmente en las letras de canciones, lo que la hace destacar.
En el contexto de la canción, el artista usa esta palabra para describir su 'dependencia' (adicción) hacia una persona. A pesar de sus intentos de 'quemarla' o 'olvidarla', la dependencia es 'inmortal', lo que subraya la intensidad y la naturaleza perdurable de sus sentimientos.
En “Dependența Mea”, cuyo título significa “Mi adicción”, Mark Stam compara la vida con una jugadora empedernida: él apuesta cien y ella se lleva diez mil. Cuando él insiste en que hoy será su momento, la vida le responde con una sonrisa irónica: “Asta o decid doar eu” [“Eso lo decido yo”]. Es una forma divertida y amarga de decir que no controla el resultado. Después, el narrador se burla de su propia ingenuidad: creyó en el amor a primera vista y en una euforia que no deja de caer. La frase “Aparențele înșală, dar creează dependență” [“Las apariencias engañan, pero crean adicción”] resume el problema: algo puede ser una ilusión y, aun así, resultar imposible de abandonar.
La persona amada aparece como una sustancia de la que él no consigue liberarse. Dice “Tu ești dependența mea” [“Tú eres mi adicción”] y fantasea con esconderla en el desierto para luego buscarla, ahogarla en recuerdos, quemarla y olvidarla. Pero esa dependencia es “inmortal”, así que ninguno de esos gestos basta. La imagen se vuelve todavía más intensa cuando afirma: “Cel mai puternic drog pentru un om e tot un om” [“La droga más fuerte para una persona sigue siendo otra persona”]. Está tan lleno de ella que la siente “en cada átomo”, y se imagina desnudo frente a ella, sin poder respirar, mientras le quema la ropa, la piel y la carne hasta dejarle el corazón al descubierto. Es una letra exagerada a propósito, casi peligrosa en sus imágenes, para mostrar una atracción que él quiere borrar y buscar al mismo tiempo.