Lontananza significa “lejanía” o “distancia”, y tiene un matiz más poético y melancólico que la palabra cotidiana distanza.
En la canción, la lontananza entre Milán y una imaginaria playa cubana termina convirtiéndose en una costumbre. La palabra transmite cómo estar lejos de un lugar o de una vida deseada puede llegar a formar parte de la rutina.
En «Milano Good Vibes», Mahmood imagina una playa cubana como escape de una ciudad y de una vida que pesan demasiado: “Su una spiaggia cubana sarei più felice” [En una playa cubana sería más feliz]. Allí, entre humo y Havana, sufrir parece más difícil y sentirse rico por dentro se vuelve la actitud correcta. Pero la escapada también es mental: “Se confondi l’aspirina con la felicità” [Si confundes la aspirina con la felicidad], una frase sarcástica sobre intentar curar el malestar con soluciones rápidas. La “medicina” es esa playa, aunque luego admite que “Questa spiaggia è la mia città” [Esta playa es mi ciudad].
El contraste central es precioso y un poco mordaz: “Milano sei un bellissimo deserto” [Milán, eres un desierto bellísimo]. En esa ciudad árida, el narrador se mira “con lo sguardo di un samurai” [con la mirada de un samurái], como si necesitara disciplina para no hundirse en la culpa, el orgullo y los juicios hacia los demás. También se burla de sentirse mal cuando “a pagare sono sempre i tuoi” [quienes siempre pagan son tus padres]. El estribillo pide algo sencillo, “solo good vibes” [solo buenas vibras], y el final invita a recuperar lo que se dejó abandonado, decirle adiós y quedarse con “un po’ di sale e le mie good vibes” [un poco de sal y mis buenas vibras].