"Dinner @ Brasserie Zédel" suena a cabaret antiguo, pero la letra tiene mucho más veneno del que parece. La protagonista le pide a su amante una cita muy concreta: "Hey baby, when are you gonna take me / For dinner, at Brasserie Zédel" [Oye, cariño, ¿cuándo me vas a llevar / a cenar a la Brasserie Zédel?]. Es un restaurante de verdad en Soho, un barrio de Londres, y ella lo describe con su piano y sus violines como si fuera una película romántica. Fíjate en "gonna": es la forma hablada de going to, y la vas a oír en casi todas las canciones en inglés.
Lo divertido es que el romanticismo se tuerce enseguida. "Hey baby, I promise I'm not crazy / Ask the others, but they're already dead" [Oye, cariño, te prometo que no estoy loca / pregúntales a los otros, pero ya están muertos] es humor negro puro. Promete contarle "terrible things by candlelight" [cosas terribles a la luz de las velas] mientras la mesa de al lado se atraganta con el pan, y llama a su relación "our own little warm, cozy, beautiful hell" [nuestro propio infierno pequeño, cálido, acogedor y precioso]. Hay un guiño escondido en "We waltz to Waits in the kitchen" [Bailamos un vals con Waits en la cocina]: waltz es bailar un vals y Waits suena como waits (espera), pero aquí apunta al cantante Tom Waits. Y la expresión "the hard stuff" se refiere al alcohol fuerte. Al final todo se resume en una frase obsesiva: "Baby, it's all that I want" [Cariño, es todo lo que quiero].