Vacille viene del verbo vaciller y significa tambalearse, vacilar o perder estabilidad. En la canción, Louane imagina que el tiempo "vacille" y se lleve el dolor, una imagen poética y poco común que hace que esta palabra sea especialmente memorable.
En «Les Étoiles», Louane presenta a alguien que ya no quiere quedarse en una relación donde la otra persona parece no preocuparse por lo que siente: «De c’que j’ai dans le cœur» [de lo que tengo en el corazón] y «De c’qui reste de nous» [de lo que queda de nosotros]. La letra recuerda las primeras sonrisas y lo que vivieron, pero también habla de pequeñas heridas y grandes rasguños que siguen por dentro. La frase «Ma vie part en fumée» [mi vida se va en humo], repetida varias veces, exagera la sensación de que todo se está deshaciendo. Es una forma directa, casi desesperada, de decir: ya no quiero mirar atrás.
El estribillo lleva el dolor hacia el cielo: «Que les étoiles contemplent mes larmes» [que las estrellas contemplen mis lágrimas]. Las estrellas aparecen como testigos silenciosos, casi como jueces que deben distinguir «le bien du mal» [el bien del mal]. Pero la canción no se queda ahí. Con el paso del tiempo, la voz decide mirar hacia delante: «J’avance» [avanzo]. En francés coloquial aparecen formas recortadas como «j’ai pas» en lugar de «je n’ai pas», «j’veux» en lugar de «je veux» y «c’que» en lugar de «ce que». Ese lenguaje suena hablado y cercano, perfecto para una despedida sin adornos: no quiere perdonar todavía ni borrar lo ocurrido, pero sí seguir avanzando.