Scongiuralo es una forma del verbo italiano scongiurare y significa intentar evitar algo mediante súplicas, ruegos o una especie de conjuro. En la canción, la persona le pide a su amante que desafíe al tiempo y que haga todo lo posible para impedir que los separe, dando a la palabra un tono intenso y poético.
“Toccami” presenta un momento de deseo tan intenso que el reloj parece rendirse. La persona que canta no sabe si ha pasado una hora o apenas un minuto: desde que la otra persona la mira, “el tiempo parece desaparecer por completo”. Al acercarse, siente que la fiebre sube “como corre una llama”, y el estribillo repite una petición directa: “Toccami!” [¡Tócame!]. No hay mucha distancia ni timidez aquí. Pide que ese contacto le queme la piel, que vuelva a ocurrir y que la otra persona le hable en “una lengua extraña” que solo ella pueda entender.
También aparece la idea de un reencuentro guiado por el destino. La cantante conocía a esa persona, pero no sabía si volverían a reunirse; ahora los imagina ante “el último paso de un amor”. En una de las líneas más curiosas, le pide: “Fai l’amore con il tempo!” [¡Haz el amor con el tiempo!]. No habla de una persona llamada Tiempo: es una forma atrevida de pedirles que desafíen los minutos y no permitan que el momento termine. Con “Prendimi la mano!” [¡Tómame la mano!] y la repetición de “tócame”, la canción convierte el deseo en una conversación física, privada y urgente.