Giddy up es una exclamación inglesa, sacada directamente de la cultura vaquera o cowboy, que se usa para decirle a un caballo que se mueva más rápido. ¡Es el equivalente al "arre" en español!
En esta canción, Lana Del Rey usa la frase de forma ingeniosa y metafórica. Cuando le canta a su pareja "Go on and giddy up", no le está hablando a un caballo, sino que le está diciendo que se vaya, que siga su camino. Le da un toque de película del oeste a una canción de ruptura, haciéndola muy original.
¡Prepárate para una despedida con estilo country! En "Henry, Come On", Lana Del Rey le pone punto final a una relación tóxica y agotadora. Desde el principio, le reclama a Henry, como diciéndole: "¿De verdad crees que yo elegí este caos?". Con la imagen de una vaquera (cowgirl) que cuelga el sombrero de su hombre y se marcha, Lana no solo termina la relación, sino que también declara su independencia de una forma dramática y cinematográfica. Es la última llamada, no hay vuelta atrás.
Pero la canción es mucho más profunda que una simple ruptura. Lana nos comparte una revelación casi divina: su naturaleza "peligrosa" no es por culpa de él, sino algo que lleva "en la sangre". Ella se ve a sí misma como la persona destinada a acompañar al "hombre que vuela demasiado cerca del sol", una poderosa referencia al mito de Ícaro. Entiende que su papel es estar con hombres soñadores y autodestructivos, pero no salvarlos. Esta aceptación de su propio destino le da la fuerza para dejarlo ir, entendiendo que no se puede perseguir a un fantasma que ya ha desaparecido.