Kulkurina significa 'como un vagabundo' o 'como un trotamundos'. Es una palabra que evoca una imagen de libertad y aventura, pero también de cierta soledad.
En el contexto de la canción, describe al protagonista que viaja por el mundo, bebiendo y disfrutando la vida sin preocupaciones. Es una palabra que encapsula el espíritu de la canción y la vida errante que lleva el personaje.
«Tequila», de Korpiklaani, un grupo de Finlandia, convierte la vida de un trotamundos en una fiesta con mapa incluido. La canción empieza con el deseo de salir hacia «Miesten mieli maailmalle» [la mente de los hombres se dirige al mundo] y avanzar por caminos desconocidos, cruzando mares y carreteras. El narrador viaja como un músico errante, tocando para pueblos que no conoce y bebiendo para calmar su «sed de vida». La ruta termina en México, donde «elo on tequilaa» [la vida es tequila], y después pasa por Argentina, Colombia, Chile y Brasil, donde la bebida cambia a caipiriña. La repetición de «Caipirinha, tequila» suena como un brindis que cualquiera puede corear.
Lo divertido es que el viajero no tiene un plan solemne: «Ei ollut huolta huomenesta» [no había preocupación por el mañana]. Bebe, toca, recorre el mundo y celebra cada parada hasta que la alegría envejece y aparece el deseo de volver a casa. Ese cambio hace que la canción sea algo más que una excursión alcohólica: primero todo es carretera, fiesta y sed; después, el hogar empieza a llamar. El «Un, dos, tres, cuatro» prepara otra vuelta del estribillo, como si la banda levantara los vasos una vez más antes de regresar a México y Brasil.