Éclore significa “florecer” o “abrirse”, como una flor al comenzar a desarrollarse. En la canción aparece en «Vais-je éclore ou fléchir encore» (“¿floreceré o volveré a ceder?”), donde se usa metafóricamente para expresar la duda entre superar la ansiedad y volver a derrumbarse.
En «Respire Fort», Jeanne coloca a la narradora en medio de una multitud, una fiesta y una noche donde todos parecen seguir con normalidad mientras ella siente que se queda sin aire. «Figée au milieu de la foule» [Inmóvil en medio de la multitud] y «J’étouffe, mais tout l’monde s’en fout» [Me asfixio, pero a nadie le importa] muestran esa mezcla de aislamiento y ansiedad. La imagen se vuelve física: sus pensamientos están «dans une cage en fer» [en una jaula de hierro] y en sus pulmones hay «comme du verre» [como si hubiera vidrio]. Mientras los demás duermen, ella respira con fuerza, piensa demasiado y siente que el cuerpo «s’affole» [se altera, entra en pánico].
La canción también cuenta el intento de escapar de esa mente acelerada: tomar aire, dejar de pensar, bailar y dejarse llevar. Pero incluso en la fiesta se siente perdida entre el humo de los cigarrillos, como si flotara «au-dessus de leur planète» [por encima de su planeta]. «J’perds le nord» [pierdo el norte] es una expresión para decir que ya no sabe orientarse ni qué hacer. Cuando la crisis baja, llega el vacío, y luego vuelve otra vez: «Mais ça reprend encore» [Pero vuelve a empezar]. El final deja una pregunta abierta y muy humana: «La nuit vaut de l’or, vais-je éclore ou fléchir encore?» [La noche vale oro, ¿brotaré o volveré a ceder?]. “Respire fort” suena así como una orden sencilla y urgente: seguir respirando cuando la cabeza y el cuerpo parecen ir por su cuenta.