Kehanet significa «profecía» o «vaticinio»: una predicción sobre algo que todavía no ha ocurrido. En la canción aparece en “Kabullen bu kehaneti”, que significa «acepta esta profecía», dando a la historia de amor un tono misterioso y casi inevitable. Es una palabra poética y poco común en las canciones cotidianas.
En «Öyle Sev», Güliz Ayla cuenta una historia de encuentros y separaciones en una ciudad despierta de noche. La persona que narra sigue desvelada mientras la imagen del otro aparece «bazen net, bazen de bulanık» [a veces nítida, a veces borrosa]. Luego piensa en el karma, como si su encuentro estuviera ligado a algo que ya había ocurrido antes: «Kimbilir kimler olduk? ve kaç kere karşılaştık» [¿quién sabe quiénes fuimos y cuántas veces nos cruzamos?]. La relación cambia de forma con mucha rapidez: «Önce iki yabancı, sonra iki yalancı, önce iki aşık, sonra tek kaldık» [primero dos desconocidos, luego dos mentirosos, primero dos enamorados, luego quedamos uno solo]. Es una secuencia directa, casi como una pequeña película de romance que termina con una persona sola.
El estribillo pide dejar las formalidades a un lado. «Öyle sev, öyle sarıl ki» [ama así, abrázame de esa manera] suena como una petición de amor intenso y sin distancia. «Bırak nezaketi» [deja la cortesía] no significa ser cruel, sino abandonar el cuidado excesivo y decir lo que se quiere. Después aparecen «Kabullen bu kehaneti» [acepta esta profecía] y «Görelim cesareti» [veamos el valor], como si los dos tuvieran que aceptar que su historia estaba destinada a encontrarse y atreverse a vivirla. La segunda estrofa vuelve a aquella noche: la narradora recuerda haberse dejado convencer por la risa de la otra persona y haber reconocido algo familiar en sus ojos. Bonito, sí, pero también un poco peligroso: en esta canción, enamorarse parece una coincidencia repetida que puede acabar dejando a alguien atrás.