Perpète es una forma coloquial y abreviada de perpétuité, usada para hablar de una condena de cadena perpetua o de algo que dura para siempre. En la frase "des millions ou perpète", el cantante contrasta ganar millones con acabar condenado de por vida, lo que le da a la palabra un tono intenso y muy particular.
En «Sadness, Pt. 2 : Voleur», GLK mezcla dolor familiar, desconfianza y ambición. Empieza con una imagen muy fuerte: «J'ai essuyé les larmes de ma mère» [Le sequé las lágrimas a mi madre], mientras dice que solo se siente bien «genoux à terre» [de rodillas, en el suelo]. Ha avanzado solo bajo la lluvia y rechaza incluso un vaso en el desierto: «Même dans l'désert j'vais refuser ton verre» [Hasta en el desierto rechazaré tu vaso]. Después recuerda el frío y pregunta a alguien que no estuvo presente: «J'mettais mon bas d'ski, j'mettais mon cache-cou, t'étais où?» [Me ponía el pasamontañas y el cuello, ¿tú dónde estabas?]. La acusación es directa: quien presumía de ser auténtico señalaba sus defectos, pero «À trop faire le vrai, en vrai, t'es pas vrai» [De tanto aparentar ser real, en realidad no eres real].
El estribillo convierte esa desconfianza en una especie de carrera peligrosa. «L'histoire se répète, on traverse la tempête» [La historia se repite, atravesamos la tormenta], pero después llega el sol. «Billets sur ta tête» [billetes sobre tu cabeza] puede evocar dinero y una amenaza al mismo tiempo, y «j'm'envole aux Maldives» [me voy volando a las Maldivas] lleva la fantasía de escape al máximo. El juego de palabras «Ils font les vendeurs mais c'est des vendus» [Se hacen los vendedores, pero están vendidos] acusa a personas que aparentan controlar el negocio y en realidad han traicionado sus principios; «ils font les voleurs, ils ont tout rendu» [Se hacen los ladrones, pero lo han devuelto todo] remata con ironía. Más adelante, «le bled» [el barrio o el país de origen] aparece junto a la tumba de su abuela, mientras el espejo le muestra a su único adversario. Entre deudas, un motor, diamantes en una Rollie [un reloj Rolex] y un avión que despega antes de poder despedirse, la canción salta del duelo a la huida y del cansancio a una vida de lujo.