Cavarsela significa «arreglárselas» o «salir adelante» por uno mismo. Es una expresión italiana muy interesante: no se traduce literalmente como «cavarla», sino que comunica la idea de superar una situación difícil con tus propios recursos.
En la canción, el protagonista dice «Me la saprò cavare», es decir, «sabré arreglármelas», aunque acaba de ser abandonado. La frase revela una mezcla de orgullo, dolor y determinación, lo que la hace especialmente memorable.
En «La Mia Storia Tra Le Dita», Gianluca Grignani pone voz a una despedida que él no acepta del todo. Ella ha decidido marcharse, aunque propone seguir siendo “buenos amigos”: «Noi resteremo sempre buoni amici» [Seguiremos siendo siempre buenos amigos]. Él responde con una frase bastante directa y nada diplomática: «Un amico lo perdono, mentre a te ti amo» [A un amigo lo perdono, pero a ti te amo]. Para él, la amistad no alcanza, porque todavía la quiere. Incluso le pide que se quede esa noche, pero entiende que ella ya tomó la decisión por la forma en que sonríe y baja los ojos.
La imagen central aparece al final: «Te ne vai con la mia storia fra le dita» [Te vas con mi historia entre los dedos]. No se refiere a una historia escrita literalmente en sus manos, sino a todo lo que vivieron juntos, como si ella se marchara llevándose una parte de su vida. Él confiesa algo que nunca le dijo: «I miei problemi senza te si chiaman guai» [Mis problemas sin ti se llaman problemas graves]. Su actitud de hombre duro es una defensa para sentirse seguro, y por eso también pide que lo perdonen. Como no encuentra una salida, decide escribir una canción “para sofocar una explosión”: convertir lo que no puede decirle a ella en palabras sobre aquel sonrisa que una vez le abrió el paraíso. Es una despedida con orgullo por fuera y una súplica escondida por dentro.