Baladin se traduce como 'trovador' o 'juglar'. Es una palabra antigua y poética que evoca la imagen de un artista errante, un poeta o un músico que viaja de un lugar a otro.
En la canción, Garou canta "À mes idées de baladin" (A mis ideas de trovador). Aquí, la palabra no se refiere literalmente a un juglar, sino que se usa metafóricamente para describir sus pensamientos, sueños o fantasías como los de un espíritu libre, un soñador o un artista. Es una palabra que añade un toque de romanticismo y nostalgia, sugiriendo una mente llena de historias y melodías.
En «À Toi», Garou, artista de Canadá, convierte una canción de amor en un brindis íntimo. La voz canta a la mujer completa: su belleza, sus palabras tiernas «un peu artificiels, quelquefois» [un poco artificiales, a veces], la niña que fue, la mujer que todavía puede ser, su pasado, sus arrepentimientos y sus antiguos «princes charmants» [príncipes encantadores, es decir, amores anteriores]. También se incluye a sí mismo, con sus silencios, sus traiciones ocasionales y sus «colères sans savoir pourquoi» [enojos sin saber por qué]. Esa sinceridad le da un toque simpático: no presenta una relación perfecta, sino una en la que ambos conocen sus rarezas.
El estribillo levanta la copa por todo lo que comparten: «À la vie, à l’amour» [por la vida, por el amor], «À nos nuits, à nos jours» [por nuestras noches, por nuestros días]. La pareja imagina un futuro con un hijo «qui sera à la fois toi et moi» [que será a la vez tú y yo], y después brinda también por los recuerdos que todavía van a crear, sus esperanzas, sus ilusiones y hasta su próximo primer encuentro. La frase «À la santé de cette vieille terre qui s’en fout» [por la salud de esta vieja Tierra a la que no le importa] añade una sonrisa algo descarada: el mundo sigue indiferente, pero ellos celebran su amor de todos modos.