Tchatche es una palabra coloquial francesa que significa tener mucha labia, facilidad para hablar y capacidad de convencer o entretener con las palabras. En la canción, describe al paseante convertido en trovador, con una forma de hablar espontánea y carismática, lo que la convierte en una expresión muy característica y memorable.
Francis Cabrel convierte Toulouse en un personaje: se despierta entre autobuses, calor y palomas que se persiguen sobre Arnaud Bernard, un barrio de la ciudad. La imagen central es deliciosamente absurda: «Tu mets un morceau de Sicre / Dans ton café noir» [Pones un trozo de Sicre en tu café negro]. Sicre es Claude Sicre, músico y figura vinculada a la cultura popular de Toulouse; aquí su nombre funciona como una dosis de identidad local, algo que se mezcla con la vida diaria como el azúcar o el café. La canción dice que uno puede irse, pero siempre termina pidiendo volver: «On est d'ici cent pour cent» [Somos de aquí al cien por cien].
Luego llega un retrato cariñoso y ruidoso de la ciudad: «ville noire et rouge» [ciudad negra y roja], una alusión a sus colores tradicionales; rugby, petanca y música callejera caben en la misma escena. «Ici, tous les ballons sont ovales» [Aquí todos los balones son ovalados] bromea con la importancia del rugby, mientras «un cochonnet et des boules» [un boliche y bolas] evoca la petanca. También aparecen nombres y voces de Toulouse: los Motivés, Claude Sicre y el dúo Flo y Oli, presentado a través del slam. El transeúnte se vuelve «troubadour» [trovador], con «la tchatche» [la labia, la facilidad para hablar], y la ciudad queda como una mezcla de historia, acento, orgullo y conversación que se lleva puesta, incluso al pedir un café.