Naufragare significa literalmente «naufragar», como un barco que se hunde, y también puede usarse de forma metafórica para algo que fracasa o se pierde.
En la canción, Elisa canta «mentre lascio naufragare un ridicolo pensiero»: «mientras dejo naufragar un pensamiento ridículo». Es una imagen poética y poco común que transmite la decisión de dejar que una preocupación desaparezca.
En “Gli Ostacoli Del Cuore”, Elisa, artista italiana, y Ligabue imaginan el corazón como un lugar lleno de obstáculos, pero también de pequeñas sorpresas. Entre esos obstáculos aparece “un principio de magia” [un comienzo de magia], algo que se queda cerca entre “una sera che non muore” [una tarde que no muere] y “una notte da scartare” [una noche para desechar], comparada con un paquete de Navidad que no queremos abrir. La canción también juega con la ironía: los pensamientos más secretos están “coccolati” [mimados, tratados con cariño], pero de pronto ya han sido descubiertos. Y la voz que canta admite que fue ella misma quien los prestó, como si sus secretos se hubieran escapado al hablar.
El estribillo repite una pregunta muy humana: “Quante cose che non sai di me” [cuántas cosas no sabes de mí]. En un viaje compartido hay cosas que llevar, cosas que la otra persona tendrá que merecer y también cosas que conviene tirar. Mientras mira el mar, la voz deja naufragar “un ridicolo pensiero” [un pensamiento ridículo], una imagen divertida y un poco exagerada. Al final, una energía la empuja a balancearse entre lo que dice y lo que hace, hasta que incluso caminar entre “gli ostacoli del cuore” [los obstáculos del corazón] “fa rumore” [hace ruido]. La letra no ofrece una explicación cerrada: nos deja acompañar ese movimiento entre secretos, alegría, dudas y todo lo que dos personas todavía deben descubrirse.