Sème es la forma del verbo semer, que significa “sembrar”. En la frase «Ce que je sème», se usa de manera metafórica para hablar de lo que una persona deja, provoca o aporta en una relación, como si fueran semillas que algún día darán fruto.
Es una palabra poética y memorable porque transforma una emoción en una imagen visual. También permite aprender una expresión francesa con doble sentido: sembrar literalmente, o sembrar sentimientos y acciones.
En «PS : Je T’aime», Christophe Willem presenta a alguien que habla en medio de una sesión, quizá de terapia: le piden que desarrolle su pensamiento y responde que va a dejar «nos séances» [nuestras sesiones]. Está cansado de no reconocerse: «J’suis plus moi-même» [ya no soy yo mismo]. Recuerda una imagen nocturna muy concreta, «dans la nuit, les phares que tu posais sur mes joues» [en la noche, los faros que ponías sobre mis mejillas], y admite que no sabe cumplir su promesa ni enfrentarse al amor: «À l’amour comme à la vie, à la vie comme à la guerre» [al amor como a la vida, a la vida como a la guerra].
El estribillo tiene algo gracioso y desesperado a la vez: «Pourquoi tu changes de chaîne?» [¿por qué cambias de canal?]. “Cambiar de canal” alude literalmente a cambiar de cadena de televisión, pero aquí suena como una forma brusca de preguntar por qué la otra persona deja de escucharle o se distancia. Después llega la frase que lo contradice todo y lo aclara a la vez: «PS : Je t’aime» [P. D.: te quiero]. “PS” significa post-scriptum, una nota añadida al final de una carta. La canción convierte ese pequeño añadido en una insistencia enorme: aunque haya reproches, confusión y palabras cuyo sentido ni siquiera está claro, el hablante repite que necesita a esa persona y que seguirá estando ahí. «Ce que je sème, pourquoi c’est pas idem?» [lo que siembro, ¿por qué no es igual?] expresa su desconcierto: da algo, pero no recibe lo mismo.