Desentristecer significa literalmente «hacer que alguien deje de estar triste» y es un verbo poco común, formado a partir de triste. En la canción, basta con encontrar al leãozinho en el camino para desentristecer el corazón solitario del narrador, una imagen tierna y luminosa.
“Leãozinho”, de Caetano Veloso, es una canción de cariño y admiración construida con imágenes de sol, mar y luz. La persona que canta disfruta ver a ese “leãozinho” [leoncito] caminar bajo el sol y dice que encontrarlo basta para alegrar “o meu coração tão só” [mi corazón tan solo]. El diminutivo hace que el león suene tierno, como un cachorro, mientras que “juba” [melena] y “filhote de leão” [cachorro de león] mezclan fuerza, dulzura y una apariencia que atrae la mirada “como um ímã” [como un imán].
El sol ocupa un lugar especial: el corazón de quien canta se compara con “o sol, pai de toda cor” [el sol, padre de todo color], y su luz dora la piel del leoncito. Después, la escena se vuelve más cercana y juguetona: verlo entrar en el mar, quedarse al sol, mojarse la propia “juba” [melena] y estar cerca de esa persona. La repetición de “Gosto de te ver ao sol, leãozinho” [Me gusta verte al sol, leoncito] suena como una caricia que vuelve una y otra vez, sin necesidad de explicar más.