Лицедей significa 'actor' o 'farsante'. Es una palabra un poco arcaica y poética para referirse a alguien que actúa o finge, a menudo con una connotación de hipocresía o engaño.
En la canción, el narrador dice: "И никто мне не скажет, что я лицедей" (Y nadie me dirá que soy un farsante). Aquí, el personaje anhela una vida sencilla y auténtica, libre del juicio de los demás, donde no tenga que fingir ser algo que no es. Es una palabra que resalta el deseo de honestidad y libertad personal.
«Заповедная Песня» imagina una libertad tan grande que las reglas normales dejan de servir. El narrador le pide a la naturaleza un vaso de leche «de estrellas misteriosas» y dice que venderá su «crecimiento intelectual» por un precio de saldo, una forma divertida y exagerada de rechazar la solemnidad. Luego se instala en el campo con una cama enorme para invitar a todos los caballos, y se ve a sí mismo, ya canoso y con barba, corriendo con una flauta. La palabra rusa «лицедей» significa «farsante» o «actor» en sentido despectivo: él quiere vivir de esa manera sin que nadie lo acuse de estar fingiendo.
La canción también trata la muerte con una calma extrañamente juguetona. Cuando la muerte llegue a dormir con él, se acostará a su lado en silencio, pedirá «más» y la escena terminará con un alegre «¡hurra!». En la última estrofa, el narrador les pide a los ángeles que no lo culpen ni le retuerzan la cola: alguien tiene que comprender la belleza «desde Moscú hasta las estrellas misteriosas». Entre caballos, leche cósmica, una flauta y una muerte que pide otra ronda, la letra convierte la imaginación en una manera seria, aunque muy cómica, de mirar el mundo.