Cambriolé viene de cambrioler, un verbo poco común que significa entrar a robar o saquear un lugar. En la canción, el cantante lo usa de forma metafórica al decir que “robó” el corazón de su pareja, creando una imagen intensa y original para hablar del daño emocional que le causó.
En «On S’fait Du Mal», Black M habla con dos personas importantes de su vida: primero, un amigo cercano, y después, su pareja. A su amigo le pide perdón y recuerda que estuvo a su lado en los momentos difíciles: «Mon refré» [mi hermano, una forma coloquial de decir “mi amigo”] y «tu m’as épaulé» [me apoyaste]. Sin embargo, entre los dos ha ocurrido algo doloroso. Él se calla, se siente decepcionado y reconoce que ya no puede seguir fingiendo que todo está bien.
Luego se dirige a su pareja con una disculpa todavía más intensa. Dice «ton cœur, je l’ai cambriolé» [asalté tu corazón], una metáfora para admitir que entró en su vida y la lastimó. También reconoce que no supo consolarla y que el silencio los fue alejando, mientras sus discusiones llenaban el espacio. El estribillo repite «On s’fait du mal» [nos hacemos daño] como una alarma: los dos necesitan «passer à autre chose» [pasar página, dejar atrás esta situación] antes de destruirse por completo. La repetición de «Arrêtez» [paren] suena como una súplica directa para cortar ese círculo de peleas, culpa y dolor.