Bakermat convierte una noche de club en todo un universo. La canción arranca con un sueño muy loco: "Last night I had a dream that I lived in a speaker" (Anoche soñé que vivía dentro de un altavoz). Desde ahí, cada parte de la naturaleza se cambia por algo de la pista de baile: el cielo es una sala llena de humo en Ibiza, la isla española famosa por sus discotecas, el sol es una bola de cristal que brilla las 24 horas y la lluvia es "the sweat that rolled off their faces" (el sudor que caía por sus caras).
El gancho es la frase "House is the religion and the DJ is my God" (El house es la religión y el DJ es mi Dios). Ojo aquí: house no significa "casa", es el género de música electrónica que nació en Chicago. Y la parte técnica también tiene su gracia: "Bass was my day and kick was my night" (El bajo era mi día y el bombo era mi noche), donde kick es el golpe del bombo que marca el ritmo. Al final, ese planeta no tiene guerras, solo paz, amor y gente bailando. Exagerado, sí, pero cualquiera que haya bailado hasta el amanecer lo entiende.