Nuijjuutti es una forma coloquial y un tanto ruda del verbo finlandés nuijia, que significa 'golpear' o 'aporrear', a menudo con un objeto contundente como un mazo o un palo.
En el contexto de la canción, se usa de una manera juguetona y pícara. El narrador canta: "Kun tämä poika naapurissa / Ämmän tyttöä nuijjuutti" (Cuando este chico en la casa de al lado / aporreaba a la chica de la abuela). Aquí, "aporrear" no se refiere a violencia real, sino a un coqueteo o juego amoroso muy enérgico y apasionado, casi como si estuviera "golpeando" su corazón o su resistencia. Es una palabra que captura el espíritu travieso y enérgico de la canción.
“Ievan Polkka” cuenta una noche de baile vista desde la voz de un chico decidido a no dejarse frenar. Desde la casa vecina llega el ritmo de la polca y las piernas empiezan a cosquillearle: «Nuapurista kuulu se polokan tahti» [De la casa vecina se oyó el ritmo de la polca]. La madre de Ieva vigila a su hija, pero ellos se las ingenian para bailar «laiasta laitaan» [de un lado a otro]. La escena es ruidosa y alegre: todos desean felicidad, el violín se queja y cada cabeza termina mojada, probablemente por tanto alboroto y baile.
La parte más divertida llega cuando la madre intenta cantar himnos en su habitación mientras el chico sigue rondando a Ieva. Después de la fiesta, ella lo regaña y la muchacha empieza a sollozar, pero él no retrocede: «Määt siitä murjuus makkoomaa» [vete a tu pocilga a dormir], le dice la madre, y él responde que no piensa renunciar a Ieva. Su tono es fanfarrón y un poco desafiante, incluso cuando amenaza con decirle a la mujer que cierre la boca. El final añade «Salivili hipput tupput täppyt» [sílabas juguetonas sin un significado claro], como si la canción soltara las palabras y siguiera bailando. Es una historia sencilla de música, coqueteo y una madre que no consigue detener la fiesta.