Choosin’ Texas es un duelo sentimental entre dos gigantes: Tennessee y Texas. La narradora creía haber domado el corazón de su vaquero con las lluvias de las Smoky Mountains y el blues de Memphis, pero bastó regresar a Abilene para que él recordara su verdadero amor. Mientras él ejecuta un two-step radiante de alegría, ella se queda con un vaso de Jack Daniels en la mano y una amarga certeza: ningún recuerdo, por más dulce que sea, puede competir con el magnetismo de la Lone Star State.
La canción retrata un triángulo amoroso poco común: ella, el cowboy y todo lo que simboliza Texas. Cada verso confirma que “un cowboy siempre encuentra la manera de marcharse”. Entre guitarras country y un ritmo bailable, Ella Langley transforma la nostalgia en una confesión honesta sobre aceptar que, a veces, la rival más fuerte no es otra persona, sino un lugar que late en el alma de quien amas.