Imagina que un simple pensamiento de la persona que amas hace que olvides poner la alarma, que la tostada se queme y que el mundo se vuelva borroso; así se siente “The Very Thought Of You”. Michael Bublé —el crooner canadiense que rescata la elegancia del jazz clásico— pinta un estado de ensueño donde el protagonista vive más en su imaginación que en la realidad. Cada verso celebra esa dulce distracción: ver su rostro en cada flor, sus ojos brillando en las estrellas y experimentar cómo el tiempo se estira dolorosamente cuando ella no está cerca.
La canción es una oda a la idealización amorosa: basta la idea de la otra persona para sentirse tan feliz como un rey, aunque parezca una locura. Al mismo tiempo refleja la vulnerabilidad del enamorado, preso de la espera y del deseo. En resumen, Bublé nos recuerda que el amor, incluso en su forma más etérea y fantástica, puede convertir los momentos corrientes en algo mágico y eterno.