Forever Now es la carta de amor que Michael Bublé, el crooner canadiense, dedica a su hijo. La letra viaja desde el mágico momento en que lo vio abrir los ojos por primera vez hasta el vértigo de verlo crecer casi sin darse cuenta. Cada línea rebosa ternura: Bublé promete protegerlo, levantarlo cuando caiga y celebrar cada logro, porque el tiempo vuela y, aun así, su orgullo y su cariño no caducan.
Más que una simple nana, la canción es un recordatorio de que la infancia es fugaz y que el amor de un padre puede ser un salvavidas frente a un mundo difícil. Entre imágenes de noches arropadas, primeros pasos y descubrimientos llenos de maravillas, el cantante declara un compromiso eterno: “Siempre voy a estar aquí, siempre te voy a animar”. Así, Forever Now se convierte en un abrazo musical que transmuta la nostalgia del presente en la certeza de un amor incondicional.