¿Alguna vez te has quedado en blanco justo cuando querías decirle algo importante a alguien? De eso trata este clásico del cantante francés F.R. David. El tipo lo admite sin rodeos: hablar no es su fuerte. Prefiere cantar antes que charlar porque, literalmente, dice: «Words don't come easy to me» (Las palabras no me salen con facilidad). Se define a sí mismo como un simple músico con la frase «I'm just a music man» (Solo soy un hombre de música) y confiesa que las melodías son sus mejores amigas («Melodies are so far my best friend»). Para él, componer es un escudo y a la vez su único recurso real para no meter la pata.
Lo divertido es la tremenda ironía del tema: escribe una canción entera sobre lo difícil que le resulta encontrar qué decir. Avisa que no hay mensajes secretos ni dobles intenciones cuando suelta «There's no hidden meaning» (No hay ningún significado oculto). La expresión en inglés «words are coming out wrong» (las palabras me están saliendo mal) describe muy bien ese nudo en la garganta cuando la timidez te traiciona. Es una declaración sencilla, casi infantil en su honestidad, pero muy efectiva para cantarla a todo pulmón mientras aprendes cómo pedir un poco de paciencia en el amor.