Burn significa 'quemar' o 'arder'. Aunque es una palabra común, en esta canción adquiere un significado dramático y extremo, siendo el eje central del título y el coro.
El cantante expresa una pasión tan intensa y posesiva que está dispuesto a "dejar que el mundo arda" por la persona amada. Es una metáfora poderosa de un amor destructivo y obsesivo, que hace que la palabra sea muy impactante en este contexto.
¡Prepárate, porque esta no es la típica canción de amor! Chris Grey nos lleva a un lugar mucho más oscuro. El cantante lamenta haberse enamorado, diciendo: "I shouldn't have fallen in love / Look what it made me become" [No debí haberme enamorado / Mira en lo que me convirtió]. El amor aquí no es dulce, es una fuerza que lo transforma en alguien peligroso, alguien que se siente abandonado y está dispuesto a hacer cualquier cosa.
La canción escala rápidamente hacia una obsesión total. El cantante no puede aceptar el rechazo y su solución es, literalmente, quemar el mundo entero. Lo deja muy claro con la escalofriante línea: "If I can't have you, then no one can" [Si no puedo tenerte, nadie podrá]. Imagina la escena que describe: "Ash rainin' from the blood orange sky" [Ceniza lloviendo desde un cielo naranja sangre]. Es una declaración de amor increíblemente intensa y destructiva, donde prefiere ver todo en llamas antes que dejar ir a la persona que ama.