¿Alguna vez has sentido que tu pareja disfruta más de la tristeza que de tu amor? Eso es justo lo que Carter Faith retrata en Misery Loves Company. La cantante nos abre las puertas de una casa sombría donde las persianas están cerradas, las aves revolotean y la conversación se limita al clima. La protagonista ruega por un poco de cariño, pero se topa con reproches sobre su 'falta de contentamiento'. Con cada verso descubrimos que el verdadero romance del otro personaje no es con ella sino con la melancolía.
Con ironía y frases punzantes, Carter Faith pinta un lazo tóxico donde ambos se señalan por ser 'demasiado tristes', aunque se aferran el uno al otro porque, como dice el refrán, misery loves company. Entre guitarras de aire country pop, la canción se convierte en un himno para quienes buscan romper ese círculo de autocompasión compartida y atreverse a abrir la ventana para, por fin, respirar aire fresco.