Reasons I Drink es la confesión sonora de Alanis Morissette, la cantante canadiense que hizo de la vulnerabilidad su sello. Entre ritmos pop rock y un coro pegadizo, enumera con humor mordaz los pretextos que la llevan a servirse otra copa: trabajar sin descanso desde la infancia, la presión de un sector despiadado y la necesidad urgente de silenciar la ansiedad. Con frases como “I tell everybody I'm fine even though I am not”, la artista desnuda el clásico “estoy bien” que tantos usamos para ocultar tormentas internas.
Lejos de romantizar el exceso, la canción funciona como un espejo que refleja lo fácil que es convertir un alivio momentáneo en hábito. Alanis describe el alcohol, la comida o incluso la compra de un Lamborghini como parches que brindan consuelo instantáneo cuando la realidad abruma. El resultado es un himno sincero sobre salud mental, autoconciencia y la búsqueda de límites: perfecto para practicar tu español mientras te preguntas cuál es tu propia “razón para beber”.