Imagina tener millones en el banco y, aun así, sentir que falta algo. You Can Buy Everything de SoMo, cantante norteamericano conocido por su voz seductora, nos recuerda que el dinero puede abrir muchas puertas pero nunca la del corazón. A lo largo de la canción, el estribillo pegajoso "You can buy everything, but you can't buy love" funciona casi como un mantra que se clava en la memoria del oyente mientras marca el verdadero tesoro: el amor auténtico.
En cada verso, SoMo confiesa todo lo que está dispuesto a hacer por la persona amada y contrasta esa entrega con la frialdad de los billetes. El tema juega con dos mundos opuestos: