«Cruel» nos sumerge en una noche caótica: sirenas de taxi, noticias de tragedias en la tele y fiestas llenas de postureo. En medio de todo ese ruido aparece ella, la única imagen nítida entre luces de neón y conversaciones huecas. Cada verso contrasta la crudeza del entorno con la magia que despierta esta chica “Venus en Converse”, capaz de hechizar al narrador y hacer que el tiempo se congele mientras la recuerda quitándose el vestido.
Snakehips y Zayn pintan así un amor obsesivo que duele y al mismo tiempo salva. La mente del protagonista rebobina sus recuerdos como un circuito de CCTV, atrapada entre amargura y ternura. Aunque el mundo parezca despiadado, él guarda toda su energía para esa conexión que parece “algo bueno” en mitad del desastre perfecto que comparten. El resultado es un himno de deseo, nostalgia y esperanza envuelto en beats electrónicos y toques de R&B.