¿Alguna vez has querido pulsar el botón de “salir” del mundo? En “Xscape”, Michael Jackson convierte ese impulso en un himno funky de libertad. A ritmo de sintetizadores vibrantes, el Rey del Pop describe la sensación de estar atrapado en un sistema que lo vigila con “ojos eléctricos”, lo persigue con rumores y lo reduce a un personaje público las veinticuatro horas. La palabra recurrente es escapar: huir de titulares venenosos, de relaciones interesadas y de las expectativas ajenas sobre su vida privada.
Más que una queja, la canción es un manifiesto de autodeterminación. Jackson proclama: «I do what I wanna ‘cause I gotta face nobody but me», recordándonos que al final solo rendimos cuentas a nosotros mismos. Su mensaje invita a cada oyente a buscar su propio refugio, su propio “Xscape”, apagando el teléfono, marcando límites o simplemente bailando hasta sacudirse la presión. Con una mezcla de indignación y esperanza, Michael nos anima a movernos mientras nos liberamos de todo lo que nos ata.