¿Te imaginas conocer a tu “media naranja” en un viaje y descubrir que todo era mentira? Eso es exactamente lo que le sucede al narrador de Chicago. En el trayecto hacia la Ciudad del Viento, una mujer aparentemente independiente, sin esposo y dedicada a sus hijos, lo seduce con una sonrisa y un misterioso “59” como código de buscapersonas. Él la ve como un ángel caído del cielo y se deja llevar por la ilusión de un amor sincero.
Pero la bruma romántica se disipa rápido: la chica llevaba una doble vida. Mientras su marido trabajaba y los niños estaban en la escuela, ella jugaba a tener otro romance. Michael Jackson expone así los peligros de las medias verdades y cómo la atracción inmediata puede cegarnos ante señales de alerta. El protagonista, avergonzado, culpa a la mujer por haberlos engañado a los dos y reflexiona sobre la importancia de la honestidad antes de involucrarse en una relación. Una historia de pasión, engaño y culpa con ritmo contagioso que nos recuerda que no todo lo que brilla en Chicago es oro.