Madalen Duke, artista canadiense, nos invita a reflexionar sobre la ambigüedad moral en How Villains Are Made. A través de imágenes de batalla - ponerse la "medalla", elegir "cuello" y "bando" - la voz narrativa se encuentra entre dos ejércitos idénticos que le exigen lealtad. Esa confusión derrumba su cordura y genera una pregunta inquietante: ¿a quién traicionar cuando ya no se distingue la verdad de la mentira?
El estribillo "This is how villains are made" funciona como una advertencia vibrante: los villanos no nacen, se crean. La canción muestra cómo el miedo, la manipulación y las líneas borrosas entre el bien y el mal pueden transformar a cualquiera en antagonista. Madalen Duke pinta un cuadro donde la presión y la falta de claridad convierten decisiones cotidianas en actos decisivos... y nos deja con la duda: cuando todo se confunde, ¿podríamos acabar siendo el villano de nuestra propia historia?