Éramos de pueblo y estábamos destinados
_____
Mi mamá la quería, su papá me quería
_____
Quemábamos la carretera entre su casa y la mía
_____
Nos besábamos en su entrada
_____
Y para cuando tomaba la autopista
_____
Ella llamaba para decirme buenas noches una vez más
_____
Y decía: te amo, te extraño, lo digo en serio
_____
Chico, te veré cuando sueñe
_____
No aguanto las ganas de sentir que me abraces otra vez
_____
Hasta entonces estaré contando los minutos
_____
Estaré trepando por estas paredes
_____
Tu beso, lo quiero, lo necesito
_____
Te amo, te extraño, lo digo en serio, bebé
Cuando llegó la graduación
_____
La UGA llamaba su nombre
_____
Pensábamos que doscientas millas
_____
No eran nada que no pudiéramos superar
_____
Pero después de ese primer otoño
_____
El tiempo se alargó entre las llamadas
_____
Y no pude evitar preguntarme qué pasó con
_____
Aquel pequeño ‘te amo, te extraño, lo digo en serio’
_____
Chica, te veré cuando sueñe
_____
No aguanto las ganas de sentir que me abraces otra vez
_____
Hasta entonces estaré contando los minutos
_____
Estaré trepando por estas paredes
_____
Tu beso, lo quiero, lo necesito
_____
Te amo, te extraño, lo digo en serio, bebé
_____
Pasaron los años, se pasaron las páginas
_____
Pero nunca la olvidé
_____
Una noche tarde, de la nada
_____
Mi teléfono se iluminó y mi corazón también
_____
Pero yo te amo, te extraño, lo digo en serio
_____
Sigo viéndote cuando sueño
_____
Solo quiero sentir que me abraces otra vez
_____
He estado contando los minutos
_____
Seguiré trepando por estas paredes
_____
Tu beso, lo quiero, lo necesito
_____
Te amo, te extraño, lo digo en serio, bebé
_____
Te amo, te extraño, lo digo en serio, bebé
_____
Te amo, te extraño, lo digo en serio
_____
Te amo, te extraño, lo digo en serio, bebé