Breadcrumbs es la confesión airada de alguien que descubre, migaja a migaja, que su pareja le ha estado mintiendo. Cada objeto olvidado —un guante ajeno en la camioneta, un mensaje nocturno— funciona como pista de una traición que ya no puede ocultarse. La narradora se siente atrapada en un juego de detective: recoge indicios, formula preguntas y nota cómo las “microfracturas” en la relación amenazan con convertirse en ruptura total. El estribillo insiste en la frustración: si vas a engañar, al menos limpia tu desastre.
Más que una simple canción sobre la infidelidad, el tema habla del desgaste emocional que produce vivir pendiente de los secretos del otro. Con un tono irónico y visceral, Loren Gray y Hayes Warner convierten el malestar físico (dolor de estómago) en metáfora de la angustia que causa la duda constante. Al final, la conclusión es clara: ya no hay disculpa posible, la paciencia se agotó y esas migajas conducen directo al final de la historia.