Pues, escuché que había un acorde secreto
Que David tocó y complació al Señor
Pero la música en verdad no te importa, ¿cierto?
Mira, va así: la cuarta, la quinta
La caída menor, y el alza mayor
El rey perplejo compone Aleluya
Tu fe era fuerte, pero querías pruebas
La viste bañarse en la azotea
Su belleza bajo la luna te venció
Ella te ató a una silla de cocina
Rompió tu trono y cortó tu cabello
Y de tus labios sacaste el Aleluya
Y, si hay un Dios allá arriba
Todo lo que aprendí del amor
Es cómo dispararle a alguien que desenfundó antes que tú
Y no es un llanto que oigas de noche
No es alguien que haya visto la luz
Es un Aleluya frío y quebrado