Recuerda que una vez te hablé de
Cómo, antes de oírlo de tu boca
Mi nombre siempre llegaba a mis oídos
Como un sonido tan horrible
Y el alma, si así la quieres llamar
Inquieta aliada del cuerpo
Se sentía sin nombre como un río desconocido bajo tierra
Y la primera vez que me besaste
Bebí hasta secar el río Leteo
El Liffey habría sido más suave para mi estómago igual
Pero hablaste una música nueva y rápida
Que llegó tan lejos para calmar esta alma
Tal como fue y siempre será
Alguna parte de mí debió de morir
La primera vez que me llamaste bebé
Y alguna parte de mí cobró vida
La primera vez que me llamaste bebé
Estos días creo que le debo mi vida
A las flores que dejó aquí mi madre
¿No es muy de ellas regalarte vida otra vez?
Esta vida vivida mayormente bajo tierra
Sin conocer ni vista ni sonido
Hasta alzarse hacia la luz del sol
Solo para ser arrancada del tallo
Sintiendo solo ahora que se está muriendo
Secándose y luego ahogándose a ciegas
Desplegando todos sus colores
En los momentos que le quedan
Para compartir el espacio con seres vivos simples
Pero luchando, como toda creación
Contra la ausencia de sí misma
Alguna parte de mí debió de morir
Cada vez que me llamabas bebé
Alguna parte de mí seguía viva
Cada vez que llamabas
Cada vez que llamabas
Lo que sea que te mantenga cerca
Lo que sea que te mantenga cerca
La última vez se oyó en voz alta
El perfecto genio de nuestras manos y bocas quedó pasmado
Hasta la resignación mientras la discusión cesaba
Cuando era joven solía preguntarme
¿Hay límites para cualquier vacío?
¿Cuándo fue la última vez?
Acércate a mí, ¿cuándo fue la última vez?
Alguna parte de mí debió de morir
La última vez que me llamaste bebé
Pero alguna parte de mí cobró vida
La última vez que me llamaste bebé