Podría freír un huevo en ti
Noche tarde, hora de juego
Pero te vendrían bien uno o dos trocitos
Chicle azul enredado en tu lengua
No quiero que te arruines
Música para un restaurante de sushi
Música para un restaurante de sushi
Música para un restaurante de sushi
Música para lo que quieras
Si las estrellas fueran comestibles
Y nuestros corazones lo fueran