Rock N Roll nos sumerge en la vida vertiginosa de una chica veinteañera que busca refugio en la música y la fiesta para escapar de sus inseguridades. Entre amaneceres tardíos, lágrimas disimuladas y noches infinitas en la pista de baile, ella defiende con uñas y dientes su vibe: esa sensación de libertad que le da el rock, el pop electrónico y todo lo que suene alto. La letra deja claro que, si alguien intenta imponerle reglas o “tomar el control”, corre el riesgo de apagar esa chispa que la mantiene en pie.
La voz de G-Eazy añade la perspectiva del chico fiestero de la Costa Oeste, experto en excesos y glamour nocturno. Él describe lujos, promotores de clubes y dramas románticos que van y vienen al ritmo de pastillas y beats. En conjunto, la canción celebra el hedonismo juvenil, pero también advierte sobre lo frágil que puede ser ese escape cuando los problemas reales llamen a la puerta.