Te enseñé mi mano y aun así me dejaste ganar
¿Y quién era yo para decir que esto estaba destinado a ser?
El camino que estaba roto nos unió
Podrías enamorarte de mil reyes
Y de corazones que te darían un anillo de diamantes
Si no lo hubieras adivinado
Así que mantuve mis cartas pegadas a mi chaleco a prueba de tontos
Pero descubriste mi farol
Y viste a través de todas mis señales
Piensas que lo que hace a un rey
Es el oro, un palacio y anillos de diamantes
Y sé que podrías enamorarte de mil reyes
Y de corazones que te darían un anillo de diamantes