«Words» presenta a Daya en un momento de sinceridad millennial: le gusta alguien, disfruta de la química física y emocional, pero no quiere que las "tres palabritas mágicas" lo arruinen todo. La cantante compara la relación con estar en el borde de una piscina; sabe nadar, no le asusta mojarse, aunque reconoce que un simple chapuzón podría convertirse en clavado profundo si pronuncian “I love you”. Así que prefiere reservarse esas palabras, frenar la prisa y dejar que los gestos—besos, miradas, caricias—hablen por sí mismos.
En esencia, la canción retrata el miedo a etiquetar demasiado pronto un vínculo que aún se está gestando. Daya lanza un recordatorio divertido y empoderado: las palabras pueden ejercer presión, crear expectativas y, en ocasiones, estropear la magia de lo espontáneo. Mejor disfrutar del momento, fluir y dejar que el corazón decida cuándo (y si) es hora de darle nombre a ese sentimiento.