Cuidado, ojitos, lo que ven
Es la segunda mirada la que te ata las manos
Mientras la oscuridad mueve los hilos
Cuidado, piececitos, a dónde van
Pues son los piececitos detrás de ti
Los que de seguro te seguirán
Cuando te entregas
Cuando el blanco y negro se vuelven gris
Y los pensamientos invaden, se toman decisiones
Cuando te entregas
La gente nunca se desmorona en un día
Cuidado, orejitas, lo que oyen
Cuando los halagos te llevan a ceder
El final siempre está cerca
Cuidado, labiecitos, lo que dicen
Pues las palabras y promesas vacías
Dejan corazones rotos a la deriva
Cuando te entregas
Cuando el blanco y negro se vuelven gris
Y los pensamientos invaden
Cuando te entregas
La gente nunca se desmorona en un día
El trayecto de tu mente a tus manos
Es más corto de lo que piensas
Ten cuidado si crees estar firme
Puede que te estés hundiendo
Cuando te entregas
Cuando el blanco y negro se vuelven gris
Y los pensamientos invaden
Cuando te entregas
La gente nunca se desmorona en un día
Los papás nunca se desmoronan en un día
Las familias nunca se desmoronan en un día
Cuidado, ojitos, lo que ven
Cuidado, ojitos, lo que ven
Pues el Padre en el cielo mira con amor
Cuidado, ojitos, lo que ven