¿Listo para subirte a un ascensor repleto de ritmo y picardía? En “Lobby”, Anitta se une a la icónica Missy Elliott para transformar el recorrido imaginario del techo al vestíbulo en una carrera de pura seducción. Cada piso simboliza una nueva parada en el juego del deseo: besos que desbloquean puertas, cuerpos que se exploran como un pasatiempo y un lobby que se convierte en pista de baile privada. Con guiños a coches de lujo, motores rugiendo y noches de hotel, las artistas dejan claro que ellas llevan el volante y disfrutan la velocidad.
Más allá de su atmósfera sensual, la canción irradia empoderamiento femenino y libertad: aquí se vive el momento sin remordimientos, se encienden los sentidos y se celebra la confianza propia. Los versos de Missy añaden humor y autoafirmación, mientras los ritmos funk-pop invitan a moverse sin parar. “Lobby” es, en definitiva, un himno para bailar, besar y recordar que el placer también puede ser el mejor pasaje a tu propio paraíso.
Larissa de Macedo Machado, conocida como Anitta, nació en Río de Janeiro en 1993 y es hoy una de las voces más reconocibles de la música brasileña. Empezó cantando en el coro de su iglesia y saltó a la fama nacional en 2012 con "Meiga e Abusada", mezclando pop, funk carioca y reggaetón con una energía que se nota en cada escenario.
Canta en portugués, español e inglés, y ese trilingüismo le abrió las puertas del público internacional con temas como "Envolver", que llegó al número uno mundial en Spotify y le valió un récord Guinness. Ha colaborado con artistas como Cardi B, Myke Towers, Missy Elliott y Snoop Dogg, y fue la primera artista brasileña nominada al Grammy como Mejor Artista Nuevo.
En Brasil la llaman la reina del pop, y fuera de la música también se le conoce por hablar claro sobre los derechos LGBTQ, el medio ambiente y el lugar de las mujeres en la industria.