Cuando la lluvia sopla contra tu cara
Y todo el mundo se mete contigo
Podría ofrecerte un cálido abrazo
Cuando aparecen las sombras del atardecer y las estrellas
Y no hay nadie allí para secar tus lágrimas
Podría abrazarte por un millón de años
Sé que aún no te has decidido
Lo supe desde el instante en que nos conocimos
No dudo ni un instante de que tu lugar está conmigo
Pasaría hambre, quedaría lleno de moratones
Y gatearía por toda la avenida
No, no hay nada que no haría
Las tormentas rugen en el mar embravecido
Y en la autopista del arrepentimiento
Los vientos del cambio soplan salvajes y libres
Aún no has visto a nadie como yo
Hacer que tus sueños se hagan realidad
Iría hasta los confines de la Tierra por ti