Fagulhando es el gerundio del verbo fagulhar, que significa 'chispear' o 'centellear'. Es una palabra poética y menos común que evoca una imagen de brillo y vitalidad.
En la canción, Vanessa da Mata la usa para describir el amor como un cuadro de Klimt, 'O Beijo', que está "para sempre fagulhando em cores" (para siempre chispeando en colores). Esto sugiere que el amor es una obra de arte vibrante y eterna, llena de vida y destellos, que nunca pierde su intensidad.
¿Te da miedo enamorarte porque todo el mundo a tu alrededor parece amargado con el tema? Vanessa da Mata te entiende perfectamente. En "Te Amo", la cantautora brasileña se rebela contra todos esos cÃnicos que dicen que entregarse es una debilidad: «Eu cresci ouvindo anedotas, clichês e chacotas» («Crecà escuchando anécdotas, clichés y burlas») sobre lo terrible que es convivir o casarse. De hecho, usa el verbo coloquial «amasiar» («juntarse» o vivir en pareja sin casarse), mostrando lo común que es escuchar chistes de resignación sobre la vida marital. Para ella, el fracaso real no es que una relación termine mal, sino el miedo que te hace tirar la toalla antes de empezar: «o pior não é não conseguir / É desistir de tentar» («lo peor no es no conseguirlo, es rendirse de intentar»).
Vanessa no niega las dudas reales que aparecen con el paso de los años, como ese temor de despertar un dÃa y mirar a tu pareja sin reconocerla («E um dia eu te olhar e não te reconhecer»). Pero en vez de quedarse en la paranoia, prefiere apostar a lo grande con una imagen preciosa: compara su amor con una obra de arte concreta, «um quadro de Klimt, 'O Beijo' para sempre fagulhando em cores» («un cuadro de Klimt, 'El beso' para siempre chispeando en colores»). Asà invoca la famosa pintura dorada de Gustav Klimt para verse a futuro como «dois velhos felizes de mãos dadas numa tarde de sol» («dos ancianos felices tomados de la mano en una tarde soleada»). Es una declaración de amor directa, luminosa y sin cinismo.
Vanessa da Mata, la artista de Brasil, ha forjado un camino propio en la música con su estilo particular. Su sonido es una mezcla de pop, reggae y la rica tradición de la Música Popular Brasileña.
Se la reconoce por éxitos como "Ai, Ai, Ai...", "Boa Sorte/Good Luck", una colaboración con Ben Harper, y "Amado". A lo largo de su trayectoria, Vanessa da Mata ha entregado varios trabajos discográficos que muestran su versatilidad.