Sienna de The Marías es una canción suave y triste dirigida a alguien que ya no está, y a una hija que nunca llegó a existir. Empieza con un ruego: "Please, tell me not to go" (Por favor, dime que no me vaya), y enseguida promete "I'll always be yours" (Siempre seré tuya). Las imágenes son muy concretas: tumbarse en el tejado "in the freezing cold" (con un frío helado), ver el atardecer "wearing all your clothes" (con toda tu ropa puesta) o cantarle una canción de amor de Norah Jones, la cantante estadounidense de jazz y pop suave.
El estribillo es lo que te rompe: "Ooh, Sienna / Would've been cute / Would've looked just like you" (Ay, Sienna / Habría sido mona / Se habría parecido a ti). Sienna es el nombre de esa niña imaginada, y el condicional would've (habría) deja claro que es un futuro que no pasó. Es un buen ejemplo para practicar ese tiempo verbal. Fíjate también en "I came clean" (confesé, fui sincera), una expresión muy común. Y el final es casi cine: "See her face in the forest / Then it disappears" (Veo su cara en el bosque / Luego desaparece).