Przebąkiwał significa 'murmurar' o 'insinuar algo a medias'. Es una palabra interesante porque no es un simple 'decir', sino que implica hablar de forma indirecta o con cierta reticencia, a menudo sobre algo que la persona no quiere admitir del todo.
En la canción, el protagonista masculino "przebąkiwał, że jest w trakcie rozwodu" (insinuaba que estaba en proceso de divorcio). Esto muestra su falta de honestidad y su intento de manipular la situación, haciendo que la palabra sea muy reveladora sobre su carácter.
En «Róże», QINGA cuenta con humor y bastante ironía la historia de un seductor que empieza con cuatro rosas, un beso en el coche y una chaqueta de cuero negra. La narradora está tan embobada que admite: «Głowa w chmurze, nie myślałam w ogóle» [tenía la cabeza en las nubes, no pensaba en absoluto]. La frase «oddałam mu w naturze» [se lo devolví en especie] funciona aquí como un eufemismo juguetón para decir que también se entregó a la relación de manera íntima. Él la deslumbra con sus movimientos: «Kiwał jak Maradona» [hacía regates como Maradona]. Maradona fue un famoso futbolista argentino, y el estribillo convierte el coqueteo en un partido: él «devuelve la pelota» hasta que «strzelił gola» [marcó un gol]. Es una comparación descarada y graciosa para describir cómo consiguió conquistarla.
Pero las rosas y los músculos no cuentan toda la historia. La madre ya le advertía que aquel hombre se pegaba demasiado a las mujeres, mientras la narradora veía sus tatuajes y pensaba que era perfecto. Después él vuelve borracho, cuenta mentiras y ella se convierte en motivo de bromas entre sus amigas. El golpe final es que él ya tiene esposa, aunque promete amor y dice que está en proceso de divorcio. Entonces la narradora cambia de actitud: lo echa de casa y le ordena llevarse las flores «z powrotem do żony» [de vuelta a su esposa]. La canción pasa así de la ilusión de una conquista a una respuesta muy clara: el encanto no compensa el engaño.